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Gato Exótico

Bañar a un Gato

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Bañar a un gato es una practica que se nos presenta a priori algo desafiante, pues de bien es sabido que a los gatos no les gusta el agua, o mejor dicho, los baños. Esto es la generalidad, porque aunque escasos, si existen gatos a los que les gusta el agua y bañarse. Como luego veremos, hay razas de gatitos más dadas a estos tipos de practicas que otras.

Habitualmente, nos encontramos con gatos que no se dejan bañar, ya que los mininos desconfían de esta practica y se asustan con gran facilidad. Generalmente, tu mascota pasara un rato desagradable si le obligas a ello.

A pesar de que estos animales domésticos y los felinos en general, son animales extremadamente limpios, pueden darse situaciones en que no tengas más remedio que lavar a tu gatito, por lo que debes saber como bañar a un gato. Aunque tu mascota se resista a ello, existen técnicas que nos ayudaran a conseguir nuestro cometido de una forma más fácil, y quien sabe, ¡quizás a tu mascota le acaba gustando!.

Bañar a un Gato por Primera vez

Bañar a un gato por primera vez o bañar a un gato bebé, es una practica aconsejable en vistas a intentar acostumbrar a tu mascota a esta práctica en un futuro, ya que habituarlo de mayor es una tarea que se presenta más complicada.

Por ello, conviene empezar a lavar al gato cuando es pequeño, ya que a parte de que el animal se va a ir familiarizando poco a poco con ello, será más fácil de manejar para nosotros. Dado que nos resultará menos dificultoso, podemos probar varias técnicas para lavarlo, así como varios sitios, tipos de jabones para gatos, etc. En esta etapa primeriza, ya intuiremos el carácter de nuestro gatito bebé en lo que se refiere al agua.

Como Bañar a un Gato bebé

Saber bañar a un gato bebé no difiere en gran medida de como hacerlo para un gato adulto. Como es lógico, un gatito bebé tenderá a gruñir o quejarse, pero tu no sabrás el motivo de manera tan exacta, como si de un gato adulto se tratara. Nos explicamos.

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Cuando tu bañas a tu mascota, existen varios factores que le pueden incomodar, como puede ser primeramente el hecho del baño, pero también, otros factores asociados a este. Algunos de ellos, son las temperatura del agua (el gato no querrá meter las patas en el agua, o notaras como las levanta al contacto), puede entrarle champú en los ojos (el animal intentará quitárselo con sus manos) y también, podrá entrarle excesiva agua en los oídos. Ante esto, un gato de edad adulta seguirá generalmente las pautas que hemos descrito, pero un gatito recién nacido o bebé, únicamente chillará y no sabrás que factor es el que le desagrada.

Por todo ello, cuando vayas a lavar a tu minino, recomendarlos hacerlo igual que para los adultos pero con el mayor de los cuidados en dicho proceso, ya que serás tú, el que deba averiguar que va sintiendo tu mascota a lo largo del baño.

Dónde Bañar al Gato

Lo primero que debemos preguntarnos es donde bañar al gato, y por vuestro bien espero que no le metáis a la ducha con vosotros, ya que podríais salir mal parados 😅. Lo ideal es encontrar un sitio en el que se sienta más o menos cómodo y que no lo asocie a algo malo. Los gatos son muy listos, y sabrán a la perfección cuando piensas lavarles, si ya lo has hecho más de una vez.

El lugar ideal para lavar al gato suelen ser los barreños con el agua más o menos que le llegue a la mitad de las patas. Otro lugar muy bueno es por ejemplo el fregadero de vuestra casa (luego evidentemente, desinfectarlo bien).

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Ambos lugares o habitáculos son buenos por varias razones, primeramente, puedes ponerlos a la altura de tu cintura, siendo una altura cómoda para ti y beneficiosa para él, ya que los gatos tienden a desconfiar y a asustarse si los pones al nivel del suelo y los miras desde arriba. También, desde dicha altura, los manejaremos mejor, porque no tengas duda que harán raspamientos para salirse del habitáculo o recipiente donde los bañarás.

Preparativos antes de lavar a tu mascota

Antes del famoso «al agua patos», debemos preparar todo lo que vayamos a usar durante la limpieza. De este modo, tendremos todo al alcance y haremos el proceso mucho más rápido, evitando que se descontrole todo y que nuestro minino se estrese lo menos posible.

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Por ello, tendrás que preparar todos los champús para gatos que vayas a requerir, geles o lociones antipulgas (para eliminar las pulgas en los gatos) que vayas a necesitar. También es recomendable preparar dos toallas, una suave para el rostro y otra normal y más grande para el resto del cuerpo. Debes mantener estos objetos fuera del alcance del animal, ya que intentará aferrarse a todo lo que encuentre a su paso para salir del agua.

¿Qué champú elijo?

Este es un tema algo amplio, ya que al igual que en las personas, entra el juego el gran conjunto de marcas, competencia etc. Aún así, haremos nuestras recomendaciones a la hora de adquirir un champú apto para nuestro querido animal de compañía.

Nosotros siempre recomendamos champús o lociones lo más naturales posibles. Una vez solventado esto, podemos regirnos por varios principios más técnicos como pueden ser: un champú con blanqueador para los gatos blancos, para los que tengan parásitos uno que sea antipulgas, champús o lociones para bebés acabando con un acondicionador dependiendo del tipo de pelo que tenga (largo, corto, rizado…). Si tu gatete tiene grasa en el pelo, use un acondicionador de ron de laurel o trementina, ya que funcionan muy bien.

Como Bañar a un Gato

El proceso no es muy difícil en la teoría, pero la practica dependerá del carácter que tenga vuestra pequeña fierecilla. Lo primero, es tener todos lo preparativos como dijimos a mano (champú, loción, toallas, alfombrillas en el suelo, etc). Lo ideal, es que el proceso lo realicen dos personas, ya que así tendremos mayor facilidad en lavarlo (mientras uno lo sujeta y lo mantiene dentro del agua el otro lo enjabona).

Debemos llenar el barreño o fregadero con agua tibia (templada) a la altura de las patas del gato más o manos (no del vientre). Introduciremos al gatito de espaldas a ti, para evitar que se agarre a tu ropa o empiece a arañarte (fruto de su miedo e intento por escapar). Le meteremos con las cuatro patas a la vez para que no se lo piense, de esta manera se mantendrá generalmente en el sitio.

Debemos evitar agarrarle del cuello, lo haremos del pecho, mientras que con la otra mano le frotaremos el lomo (aplicar el champú). Debemos extenderlo suavemente e intentando que el animal se relaje y vaya cogiendo algo de confianza. No debemos hacer movimientos bruscos, hablar fuerte, ni agarrarle con dureza. Suele ser conveniente que la cara la lavemos bien al final del proceso o una vez bañado con un palo húmedo, ya que se agobian al no ver nada cuando se les mojan los ojos o les entra agua en las orejas.

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Una vez esta enjabonado, debemos aclararlo muy bien. Normalmente, la ducha nos facilitará el proceso mejor que echándole agua con la mano. Lo más idóneo es que mientras una persona lo aclara con la mano, la otra sujete la ducha y le eche agua por todo el cuerpo quitando los restos de jabón. Si después le hemos aplicado acondicionador para el cuidado del pelo, este, también deberemos aclararlo a la perfección.

Una vez totalmente limpio, sacaremos al gatete de la ducha y lo envolveremos en la toalla previamente preparada. En este paso, notaremos el animal suele salir agitado, con algo de miedo y tembloroso, pero poco a poco, sentiremos que se va relajando paulatinamente. Abrazarlo con la toalla hasta que este prácticamente seco, y quitársela en un espacio sin corrientes para que no se constipe.

Enhorabuena, ¡habéis duchado a vuestro gatito!. Aunque como era de sospechar, después, ellos mismos se pasaran su fantástica lengua gatuna para acabar de secarse, limpiarse, impregnarse de su olor y peinarse.

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Limpieza en Seco para Gatos difíciles

Para los gatetes más difíciles que se resisten al baño típico, existe alguna otra opción, asique no desesperemos. Lo ideal, sería la ducha clásica, ya que será más efectiva que ninguna, y más limpia. Sin en cambio, como ya decimos, en gatos en los que hacer este proceso les es imposible y necesitan una ducha forzosa, existe la limpieza en seco para gatos. Este proceso puede ser indicado en gatos con infecciones que se necesiten lavar para desparasitar, o en épocas de mucho frio.

Existen productos para llevar a cabo este cometido. Son champús o polvos que se aplican en el cuerpo de la mascota, se extienden o espolvorean y se quitan cepillándolos. Posteriormente, con la toalla se terminan de quitar los restos que pudieran haber quedado. Como ya decimos recomendamos el método clásico, pero ante casos excepcionales, aquí os dejamos una interesante opción.

Como secar el pelo a un gato

En lo que nos compete a nosotros, debemos secar el pelo del gato con la toalla. Después, debemos dejar al gatete en una estancia (habitación, salón, etc) en donde no haya corriente, para evitar que coja frio. Podemos poner aire acondicionado a una temperatura agradable para él.

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Los calefactores y secadores también cumplirán dicha función, aunque habitualmente ante el ruido que estos hacen, les suelen asustar. Seguidamente, no debemos preocuparnos demasiado, ya que ellos mismos con su lengua se terminaran de secar y peinar.

También, debemos mencionar que no será igual el secado en gatos de pelo corto, que en gatos de pelo largo o semi largo. En los primeros, el secado será prácticamente instantáneo. Por el contrario, en los que presentan gran melena, el proceso tardará más, y deberían estar más tiempo alejados de las fuertes corrientes, hasta que su pelaje este totalmente seco.

Esto se debe a que tienen varias capas de pelo, y aunque parezca estar seco superficialmente, interiormente aún puede tener el pelo húmedo. Después, es muy recomendable peinar a los gatos, tanto a los de pelo corto como a los de pelo largo, para evitar enredos (sobre todo a los melenudos).

Debemos Bañar a los Gatos

Realmente, ¿creemos que debemos bañar a los gatos?. La respuesta podría ser «depende». Decimos esto porque depende mucho de las circunstancias, dado que hay veces que es necesidad y otras veces, lo hacemos por rutina, porque nos gusta que huelan bien, creemos que van a estar mejor, más limpios, más sanos, etc.

Un gato, no necesitará que le bañemos casi nunca, ya que ellos mismos son animales muy pulcros y pasan gran parte del día lavandose. Bien es cierto, que en determinadas circunstancias si que es recomendable, o incluso necesario el baño. Si tu mascota sale a exteriores, se mancha de barro, tierra, etc, si es recomendable lavarlo, ya que pueden quedar restos de suciedad y provocarle infecciones, como pueden ser las provocadas por parásitos como la dermatofitosis de los gatos.

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Por lo tanto, bañar a un gato es una practica que cada cuidador debe sopesar. El exceso de lavado por nuestra parte es perjudicial, ya que debilitaremos la piel y su pH natural, y no bañarlo nunca estando sucio tampoco es saludable. Por lo tanto, diremos que de normal, tu mascota felina no necesitará que le bañemos prácticamente nunca a no ser que sucedan casos como por ejemplo los anteriormente mencionados, en los que una ducha a tiempo, ¡no les vendrá nada mal!. Por cierto, ¿a tu gato le gusta el bañarse?.

Razas de Gatos que les gusta el agua

A pesar de que a la mayoría de gatetes no les gusta bañarse, hay ciertas razas de gatos que les gusta el agua, y más que gustarles, ¡les encanta!. Por ello, os dejaremos aquí algunos de los tipos de gatos que más adoran esta practica. A los grandes felinos (leones, tigres, leopardos…) les gusta el agua, pero a estos compañeros domésticos, algo menos. En esta pequeña lista, mencionaremos a algunos a los que si disfrutan con el agua, y casualidad o no, algunos de ellos tienen cierta genética salvaje.

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